En busca de la vitalidad

En busca de la vitalidad

Mucha gente hoy está en una carrera por encontrar fuentes de energía vital que reduzcan la ansiedad, el estrés y les anime todo el día, pero ya no les bastan los alimentos tradicionales y se empeñan en utilizar tratamientos médicos y productos “energizantes” que, a la larga, dañan su cuerpo y funciones vitales. ¿Hay soluciones reales?

espirulina y vitalidad
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Es innegable que en estos tiempos caóticos las personas buscan tener más energía y vitalidad para enfrentarse a los retos del trabajo, la vida social, la autosatisfacción y la sexualidad. Ahora se habla de tratamientos como el biohacking y las terapias de reemplazo de testosterona (TRT).

Un artículo aparecido en el prestigioso medio de comunicación español “El País”, refiere que la TRT “promete aumentar el músculo, el ánimo y la libido”, con la finalidad expresa de “rejuvenecer a ancianos y animar a depresivos. Hacer a los hombres más jóvenes, más machos, más sexuales”.

Ahora bien, el propio artículo reconoce que esto es más una estrategia publicitaria y de mercadotecnia que una promesa de alcance real, “exagerando sus atributos (los de las TRT) con tratamientos agresivos que no responden tanto a una necesidad médica como a una ideología subyacente.”

Si analizamos este último postulado llegamos a la conclusión de que se trata de una imposición de una supuesta crisis de masculinidad para promover los tests de testosterona y convencer aún a jóvenes sanos de que “tienen algún tipo de problema”. Y eso nos lleva a una pregunta: ¿Necesita una persona sana y joven tratamientos médicos invasivos y agresivos para obtener mayor cantidad de energía en todos los aspectos?

Nuestra respuesta es un rotundo: NO.

Más allá de bebidas y medicamentos energizantes con un limitado y programado período de acción reconocible, la naturaleza misma ofrece soluciones más sostenibles e inocuas con reacciones beneficiosas duraderas que, a la vez, tienen escasas, si no nulas, reacciones adversas temporales.

Veamos, como ejemplo en esta ocasión, el caso de la espirulina.

Esta es científicamente llamada una cianobacteria, pero casi todo el mundo la conoce como un alga (o microalga) de color verde azulado, reconocida como un ‘súperalimento’, debido a su altísima concentración de nutrientes, proteínas, vitaminas, hierro y antioxidantes. Hablando de números, contiene alrededor del 70 % de proteínas de alta calidad y todos los aminoácidos esenciales que necesita el cuerpo humano para mantener sus niveles energéticos durante prolongados espacios de tiempo.

Es, además, rica en ficocianina (sustancia que protege contra el daño celular, por tanto, anticancerígena), por lo que es altamente antioxidante y antiinflamatoria. Su alta concentración de hierro es ideal para prevenir la fatiga, la anemia y otras enfermedades asociadas con la carencia de este mineral.

Y para los que buscan energía sin sacrificar la figura, la espirulina funciona como un controlador de peso corporal, pues tiene bajo contenido calórico (azúcares) y un gran poder saciante, lo cual regula el apetito de quien la consume con regularidad.

Aunque algunos recomiendan, por prudencia, observar algunas precauciones y contraindicaciones (costumbre de las farmacéuticas por la naturaleza de sus productos), la verdad es que la espirulina es solo un magnífico alimento que puede contribuir al bienestar general de quien la consume con medida (todo exceso conlleva problemas) y los riesgos por su uso equilibrado son mínimos para cualquier tipo de persona en casi cualquier condición.

Respecto al precio en el mercado, es cierto que no es un suplemento súper barato, la producción y manejo de la espirulina requiere tecnologías que no se costean solas, pero en este mundo del comercio y la lucha por satisfacer (y lucrar con) las necesidades vitales del ser humano, hay opciones interesantes por su perfil de altruismo y ayuda.

Nosotros recomendamos la espirulina – y otros productos asociados que la incluyen – elaborada por la empresa radicada en Malasia, DXN. Su fundador y CEO, el doctor Lim Siow Jin, lleva décadas estudiando las ‘hierbas’ denominadas súperalimentos, para comprobar sus propiedades y ofrecerlas de una manera más asequible al público consumidor.

Cientos de testimonios por todo el mundo dan fe de los beneficios que reciben las personas cuando consumen esta espirulina, tan buscada por deportistas de alto rendimiento, aficionados al fitness, personas preocupadas por su salud y hasta profesionales y estudiantes que necesitan mayor cantidad de energía y concentración. Si quiere más información acerca de este producto, cómo adquirirlo con los mejores descuentos sobre su ya económico precio y cómo utilizarlo, puede registrarse en este sitio web (https://www.vidagenial.org) y recibir asesoría y guía total y realmente gratuita. No pierdes nada con probar, y en cambio puedes obtener todos los resultados que buscas.

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